Gusano barrenador genera incertidumbre entre ganaderos de Chihuahua
Hasta el 13 de agosto se reportaban más de 137 casos en al menos 27 municipios del estado.
Productores buscan prevenir contagios ante la posible reapertura gradual de la frontera ganadera con Estados Unidos.
El gusano barrenador del ganado mantiene en incertidumbre a productores de Chihuahua, luego de que la plaga avanzara en distintos municipios del estado tras la detección del primer caso el pasado 14 de julio en Hidalgo del Parral.
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, hasta el 13 de agosto se habían registrado más de 137 casos en al menos 27 municipios de Chihuahua.
Del total reportado, 107 casos permanecían bajo tratamiento y observación, mientras que 30 fueron considerados resueltos o cerrados.
La situación preocupa al sector ganadero debido a que ocurre en medio de las expectativas por una posible reapertura gradual de la frontera con Estados Unidos para el ganado mexicano, tras más de un año de suspensión vinculada a la alerta sanitaria por esta plaga.
De acuerdo con lo informado, la reactivación iniciaría por el puerto de Douglas, Arizona, enfocada inicialmente en Sonora, y posteriormente avanzaría hacia otros cruces fronterizos, entre ellos San Jerónimo-Santa Teresa y Palomas-Columbus, en Chihuahua.
Reportes periodísticos estiman que las pérdidas económicas por el ganado que no ha podido cruzar hacia Estados Unidos rondarían los mil millones de dólares en Chihuahua.
Ante este escenario, productores buscan reforzar medidas preventivas, incluso en municipios donde no se han registrado contagios.
La Secretaría de Desarrollo Rural informó que implementa una campaña de control y erradicación del gusano barrenador, en coordinación con autoridades federales, estatales, Senasica, organismos sanitarios y organizaciones ganaderas.
La estrategia contempla revisión constante de heridas, control de movilización pecuaria, inspección de ganado y corrales, aplicación de ivermectina, liberación de moscas estériles, instalación de trampas, monitoreo epidemiológico y barridos sanitarios.
También se reportó la distribución de 8 mil libros preventivos, una inversión de 36.6 millones de pesos, más de 150 colaboradores, 215 médicos veterinarios capacitados, 32 vehículos sanitarios, 28 Puntos de Verificación Interna, 422 trampas y cuatro centros de diagnóstico.










